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martes, 29 de octubre de 2013

Recorriendo Australia (1/4): El norte de victoria

Se terminó la granja! Como mis amigas dicen, seguramente en un futuro veré esta época con mucho cariño. Pero por ahora solo puedo festejar que se termino el recoger naranjas, el vivir en zona camping, el calor que comenzaba y sobretodo esa magnífica fauna. Que muchos decían que soy exagerada al dejar de trabajar porque tenía que compartir la zona con las hormigas, pero como pueden ver en la foto algunas hormigas son más grandes que las uñas de Helios. Obviamente estas no estaban donde estábamos nosotros. Sino ya les digo yo que poco hubiésemos durado en aquella zona. Como anécdota, uno de los últimos días, volviendo al prefabricado nos encontramos un canguro perdido por nuestra zona... y nosotros que creíamos que por allí no había. Claramente ahora entendemos cuando dicen que hay sobrepoblación y tuvimos mucha suerte de no atropellar ninguno en todo el camino (aunque no podamos decir lo mismo de los coches que venían delante, ya que vimos muchos muertos al lado de la carretera).
Nosotros el miércoles trabajamos muy poquito y nos dedicamos por la tarde a empezar a empaquetar todo en el coche. Lo que parecía una tarea fácil nos llevó toda la tarde y tiempo de la mañana.... (¿cuántas cosas se pueden acumular en 3 meses? y pensar que aún tenemos la mitad de cosas esperando en Brisbane). El tiempo al salir no era muy prometedor, pero tuvimos mucha suerte porque así no hizo calor en el camino (nuestro coche no tiene aire acondicionado) y al llegar a nuestro principal destino ya estaba el cielo despejado. Lo mas difícil de la despedía fue dejar a los gatos atrás ya que como son muy listos y sabían que nos íbamos se subían en el coche para que no los dejemos en la granja solos. Esperamos de corazón o volver a verlos o por lo menos que les den tanto amor a los siguientes "pickers" (recolectores) porque sin duda fueron lo mejor de la granja.



Siguiendo los consejos de Carmen, continuamos por la frontera entre Victoria y New South Wales hasta un pueblo llamado Benalla. En realidad nos dirigíamos a Glenrowan, pero este pueblo estaba al lado y al ser más grande creíamos que la información de turismo iba a ser mejor. El pueblo tiene un rio (como la mayoría) pero al costado del rio tiene cosas interesantes. Concretamente a nosotros nos llamo la atención una estructura preciosa de color ladrillo, al estilo mosaico y luego descubrimos que era "al estilo español". 



El hombre de la información de turismo fue muy servicial y eficiente y no solo nos recomendó muchas actividades dentro y fuera del pueblo sino que nos contó un poco la historia del pueblo y los acontecimientos que ocurrieron en él. Fue como una guía gratuita de la historia del pueblo y de los personajes que vivieron en él, como es el caso de un ladrón muy conocido y un médico que participó en la guerra y ayudo a mucha gente. Como ya era más o menos la hora de la comida antes de empezar el recorrido, nos fuimos a un Fish and chips y mientras comíamos nos organizamos al máximo los planes. Vimos los jardines botánicos con el monumento al médico antes mencionado, el reloj de sol (que marcaba nuestra hora exacta, pero no tiene en cuenta los cambios de horario (hacía poco nos habíamos dado cuenta que en Septiembre en algunas provincias adelantaron una hora). 




Al terminar, nos pusimos en marcha para el King Valley. Concretamente pasamos por un pueblo llamado Whitfield y vimos bonitas vistas durante todo el camino que nos dejaron sin habla, eso sin mencionar que cuando llegamos al mirador nos tocó quedarnos un par de minutos pensando y admirando la dimensiones de este país... La verdad que en el mirador se pueden apreciar una de las mejores vistas que hemos visto con paisaje a otros parques nacionales a las afueras de una explanada verde e inmensa. 



Como el camino de ida nos fue tan bien y no estaba casi marcado en el GPS, decidimos arriesgarnos de una manera parecida para continuar camino. Pero a mitad de camino ya no nos parecía tan buena idea cuando leímos un cartel que el camino solo podía ser pasado por 4x4 (y ese día había llovido un poquito). Pero a pesar de los nervios de Geraldine, Helios condujo perfectamente y llegamos al lago del final del camino, teniendo la suerte de que los paisajes fueron salvajes vimos algún que otro animalito que no habíamos visto hasta entonces. Al llegar al lago Bufallo, la carretera ya estaba en perfecto estado y además como se estaba haciendo de noche no nos entretuvimos mucho y nos fuimos al pueblo más cercano a comprar algo para cenar y a seguir camino. Dormimos en el coche a unos 30 km de nuestro siguiente destino.


Por la mañana un policía se acerco a preguntarnos si estábamos bien, si habíamos pasada la noche en el coche y a comprobar los datos. Por lo demás, la noche fue muy fría (por estar en medio de las montañas), nos molesto la luz de la luna y de los coches que pasaban (pero todo esto sirvió para que las noches siguientes no pasáramos por los mismo errores y ya dormimos muchísimo mejor). La mujer de la información de turismo de Bright no tenía mucha chispa y por eso decidir lo siguiente que queríamos ver con tan poco tiempo fue una decisión complicada. Finalmente nos pusimos en marcha al pueblo de Mount Beauty por un camino de montaña con algunas vistas panorámicas. 


El pueblo de Mount Beauty es bonito por naturaleza, está situado en un valle verde rodeado de parques naturales y montañas, entre ellas el monte Bogong que es el más alto de toda la provincia de Victoria (bueno no se hagan ilusiones que era solo de 1986 m.) a esta zona la llaman los Alpes australianos y sí que es verdad que también es la zona de sky en invierno.  Después de pasar por la información de turismo y conseguir unos buenos recorridos para hacer nos dirigíamos aun mas lejos a la punta de una de las montañas en dirección a Falls Creek. El pueblo fue colocado ahí por unos europeos que trabajan en la central hidráulica que decidieron que era una buena zona para esquiar. De camino nos acercamos a unas cascadas que fueron redescubiertas hace diez años después del macro incendio que aun dejó huella en el paisaje. 


En la punta de la montaña nos acercamos al lago y comenzamos un recorrido de una hora (o un poco mas) hasta el punto panorámico. 



Como no teníamos mate para tomar mientras apreciábamos mas vistas y que aun hacia un poco de aire frio, no nos quedamos mucho tiempo y comenzamos el descenso de la montaña. Antes de volver a Bright pasamos por un pueblo llamado como la montaña, Bogong (y le llamamos pueblo aunque no hayamos visto más de 10 casas....), lamentamos no tener mucho más tiempo para hacer un paseo por el lado del lago y de la presa. 


En Mont Beauty paseamos un poco por el costado del rio y comimos un fish and chips en un local suizo. 


Luego, antes de que cerraran los viñedos, pasamos por uno a hacer una degustación y compramos una botella, y ya practicante para acabar el día redondo nos quedaba ver las vistas desde el "Horn" (el pico más alto) del Monte Buffalo. 


De camino pasamos por unas cascadas así que como teníamos tiempo antes de que anochezca hicimos el recorrido para verlas.


Como era la hora del crepúsculo había muchos más animales que durante el día y teníamos que tener cuidado con el coche de no atropellar a esos possiums y liebres o conejitos. Al llegar al "Horn" las vistas te dejaban sin habla y tuvimos mucha suerte que la visibilidad era perfecta y podíamos ver por ejemplo las montañas que iríamos a visitar al día siguiente (diría yo que a unos 300km). Nos hubiésemos quedado en la montaña a ver el anochecer si o fuera que no queríamos hacer los 40 kilómetros de montaña con toda esa fauna a oscuras. 




En total este día nos desviamos unos 300km del camino a Brisbane, pero visitar estos pueblos claramente valió la pena ya que son unos pueblos de montaña bien verdes y bonitos con magnificas vistas. Esa noche en lugar de llegar al parque nacional de Kosiousko como teníamos planeados, pasamos la noche a 200 km en una lago precioso. No solo valió la pena porque al levántanos teníamos unas vistas increíbles, sino porque el lugar fue súper tranquilo, nada frio y con un sonido de olas relajante. 


(Advertencia este viaje de 2.700km desde la granja a Brisbane esta divida en 4 entradas porque se que muchos de ustedes no tiene " a cup of relaxing " café con leche para leerlo todo de golpe)

lunes, 14 de octubre de 2013

Y se termina la graja!

Después de nuestros días de distantaciamiento ya estamos juntos otras vez en la granja. Y solo por cuatro días (en realidad tres porque como el domingo llovió no trabajamos). Si bien ya han pasado los 88 días que Geraldine estaba obligada a permanecer en el campo, hemos decidido (más bien nos han pedido) que lo alarguemos 4 días mas para que cuando el estado investigue, no quede duda que estuve trabajando todos los días (y poder cubrir algunos días que nos hemos tomado de vacaciones). Así que, ya han pasado las 3 semanas y media en las que Helios estuvo en Brisbane yendo a clase y preparándose para el examen al cual se presento el Sábado 12. Y mientras tanto Geraldine se quedo en la granja "trabajando". Esto quiere decir, que nunca trabajo más de cuatro horas y que en los últimos días comenzó a hacer solo 1 cajón (2 o 3 horas).

Si bien al principio estos cambios de planes no fueron cogidos con la mejor de las ganas, Helios se encargó de manejarlo todo para que al final de la larga estancia en el campo podamos disfrutar de unas vacaciones por el sur de Australia. Y la verdad que esos nos mantiene motivados para los días finales ya que estamos pensando en los lugares que queremos y podemos visitar en los 7 días que vamos a tener de regreso a Brisbane. Y la cuestión es que no creemos que volvamos a estar por estos lados del mundo con coche y desempleados, así que vamos a aprovechar para ver todo lo que podamos y ya tenemos buena cantidad de ideas.

Por lo demás todo sigue igual, hemos intentado conseguir una casa en Brisbane pero después de una estafa, una decepción y sobretodo una pérdida de tiempo preciado, hemos decidido que mejor nos ponemos a buscar la casa juntos cuando lleguemos y tengamos la movilidad del coche.

Y para los que les guste los gatos comentarles que una semana después de que Helios se fuera, la gatita que estaba preñada dio a luz 5 gatitos delante de los ojos de Geraldine, así que digamos que estuvo más que entretenida con los nuevos juguetitos, y que Helios inesperadamente tenga que volver a la granja le dio la oportunidad de conocerlos (con lo que a él le gustan los gatos pueden imaginarse la felicidad que eso representa).





Les iremos comentando como van las vacaciones tan preciadas.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Victoria rural (2 meses de granja)

Bueno ahora sí que nos vamos poniendo al día y les cuento que estuvimos trabajando en otra granja del mismo propietario. Ahí el trabajo es mucho más relajado y hacemos mas "Cajones", así que siempre que nos mandan a la otra granja estamos muchos más felices, aunque para estas fechas se terminó el invierno y cuando da por hacer calor no hay quien lo aguante, por suerte no son todos los días.
El jueves 5 de septiembre Helios tenia pasaje para ir a Brisbane ya que el viernes 6 tenía que asistir a su primera clase si o si. Pero sin esperarlo el miércoles nos los dieron de fiesta así que, como no, estuvimos casi otra semana entera sin trabajar (espero que el estado no nos este espiando). Como esa misma semana también nos enteramos que el titulo de Geraldine ya había llegado al consulado español de Sydney, para ir ahorrando tiempo (del que no vamos muy sobrados) aprovechamos ya que íbamos a Melbourne para comprar un pasaje de avión y, mientras Helios asistía en Brisbane a clase, Geraldine hacia papeleo (y de paso turismo) en Sydney. Me gustaría que analizaran esta información, porque sé que son todos nombres de ciudades importantes pero si realmente nos fijamos, Helios recorrió una distancia similar entre Barcelona y Ámsterdam (1700km) solo para ir a clase, y Geraldine viajo 900 km solo para pasar un par de horas. La broma del título, nos costó un gasto extra de 300 dólares (ya podrían habérselo dado a los padres de Geraldine y nos ahorrábamos todo esto). Pero hay que mirar el lado positivo y fue una excusa para que al menos uno de los dos viera la opera de Sídney.




Como no teníamos alojamiento en Melbourne y no hay donde dejar el coche, preferimos no meternos más en el meollo de la ciudad e ir a hacer turismo por la Victoria rural. La idea principal era visitar Ballarat que es otra de las ciudades conocidas por la fiebre del oro, pero cuando estábamos por llegar leímos en internet de otros pueblos que tienen encanto y por eso hicimos nuestra primera parada en Bachus Machus. Un pueblo pequeñin que tiene un exterior con parques naturales hermosos. Compramos unas salchichas para hacer una barbacoa y nos fuimos al parque. 







Después de comer dimos un paseo por el valle alrededor del rio y disfrutamos del paisaje. Al terminar pasamos por un viñedo, ya que Victoria también es conocido por los vinos, y como no podía ser de otra manera después de una degustación de diferentes tipos nos compramos dos botellitas pequeñas de una sidra muy dulce y una botella de un vinito blanco.
Cuando estábamos por llegar a Ballarat nos dimos cuenta que lo que queríamos hacer costaba mucho dinero y por eso decidimos desviarnos unos kilómetros antes a unos pueblos que son conocidos por las propiedades de las aguas de sus manantiales (Daylesfort). Nos dio mucha pena no tener los bañadores para meternos en uno de los spa, pero nos dijeron que las aguas no son tan naturales porque por ley les obligan a pasar muchos filtros. Pero nosotros nos pusimos a recorrer la montaña en busca de las de las bombas de agua para ir probando las diferentes aguas minerales. Podríamos decir que con lo que nos gusta el agua a nosotros esto era como una cata de vino, lástima que en realidad cuando el agua tiene más minerales mas a mierda sabe jejejeje, aun así probamos más de 7 aguas diferentes y nos hemos traído unos 6 litros de aguas con diferentes minerales (lo que no sé yo si tendremos tanta fuerza de voluntad para ir bebiendo eso que sabe a mil demonios). Las aguas tienes tantas propiedades porque están bajo un volcán de más de seis mil años de historia.







Entre otras cosas en la ciudad también había un mercado los domingos y un par de puntos panorámicos. Ya cuando creímos que lo habíamos hecho todo, encontramos una fabrica de chocolate que hacia una pequeña demostración y, de esta manera, concluimos nuestro fin de semana de vacaciones.





Ya el domingo por la tarde nos volvimos a la granja a disfrutar de los últimos días que nos quedan juntos, ya que Helios el miércoles 18 de septiembre volverá a Brisbane no solo para ir a clase, sino para comenzar a buscar una casa para los 2, y sobre todo para presentarse al examen de inglés. De mientras Geraldine se quedará en la granja un mes más para terminar su cuenta atrás que ya está nada más y nada menos que a 28 días de terminar. Creemos que la fecha final será mas o menos mitad de Octubre. La pregunta es: ¿Volverá ella sola conduciendo los 1.700 km?

PD: nos acabamos de enterar que el río que está en la esquina de la granja es el más largo de toda Australia, con una longitud de 2.575 km (casi nada....)

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Bendigo y las minas

Sentimos nuevamente haber desaparecido por un tiempo, pero la verdad que teniendo esta vida de campistas con poca señal en el móvil y sin internet hace muy difícil ponerse a escribir. Pero, como hemos hecho unas pequeñas vacaciones es hora de que se las contemos. Fue un finde improvisado ya que el jueves nos dijo nuestro "manager" que no necesitaba más fruta hasta el lunes pero que había otro campo que tenía trabajo. Nosotros como jóvenes con energía que somos fuimos sin que sea obligatorio. La granja nos gusto mucho más que la nuestra ya que los arboles eran más bajos y no necesitaban escalera y conseguimos romper nuestro record e hicimos las cajas en 45 min. Esto fue así, que llegando súper tarde a la granja hicimos 6 "bins" en 5 horas y poco. En teoría íbamos a volver el sábado, pero ese mismo día cambiamos de planes, agarramos el coche y nos pusimos en marcha para el sur a ver si podíamos hacer algo de turismo. Como no estaba planificado llegamos a Bendigo sobre la 13.30 y como no nos quedaba mucho rato de día fuimos directo a las minas. Tuvimos suerte y había una excursión que empezaba a las 14hs. Pagamos el tour intermedio de tres niveles de profundidad y tuvimos mucha suerte porque fue una excursión solo para nosotros solos. Asique no solo vivimos una experiencia en las minas como se vivía en la fiebre del oro sino que además fue privada!!!! La verdad que sobran las palabras para contar la experiencia, a pesar de que la excursión no fue nada barata, creemos que era completamente necesaria para entender la fiebre de oro y, por decirlo de alguna manera, el comienzo de este nuevo continente. 







Terminamos sobre las 18hs y aparte de que estaba oscureciendo estaba lloviendo. Nos quedamos en el coche buscando alojamiento y decidiendo si pagábamos las barbaridades que pedían los hoteles o pasábamos la noche en el coche. La idea principal era continuar el viaje más al sur a otro pueblo minero, pero viendo que aun nos quedaba cosas que ver en esta ciudad cambiamos de idea y nos quedamos ahí. Sobre las 19hs una chica de Airbnb (una web de alquiler de casas de particulares) nos contesto y nos quedamos a dormir en su casa por un precio más razonable, y así además pudimos hablar inglés y conocer a más gente que siempre viene bien. Ella estaba por ver una peli de miedo y nos invito si queríamos verla con ella pero la verdad que el género no era nuestro favorito y como estábamos cansados nos pusimos a jugar un ratito con los móviles y nos fuimos a dormir enseguida. Al día siguiente nos levantamos con calma, descansamos un poco mas y nos pusimos en marcha a ver las cositas de la ciudad. Nos montamos en un tren de 1850 que estuvo en funcionamiento hasta 1972 y recorrimos un poco la ciudad.




Al hacerse de noche nos volvimos a la granja y nos dimos cuenta que teníamos un compañero en la prefabricada de al lado, pero bueno, no duro mucho tiempo porque decía que no era habitable asique ya se ha ido. Este fin de semana volvimos a tenerlo libre pero como había mal tiempo aprovechamos para quedarnos en casa y hacer un poco el perro. Además no nos apetecía hacer mucho turismo porque estamos preocupados porque pronto Helios tiene que empezar el curso otra vez y tiene que asistir si o si. Asique estamos manejándolo de la mejor manera posible para que ni su visado ni el de Geraldine queden comprometidos. Seguramente (si el granjero no pone pegas) nos tocará separarnos por un mes, que esperemos que pase rápido.


Eso es todo amigos!!!

Les debemos la siguiente entrada ya que tenemos mas novedades, a ver si podemos subirla pronto....

viernes, 9 de agosto de 2013

Vacaciones en Melbourne en Familia!!

Al final las vacaciones comenzaron un día antes ya que el miércoles no hizo falta que trabajásemos en la granja porque estábamos recogiendo mas naranjas de las que Melbourne quería comprar. Así que, el miércoles por la mañana empaquetamos la mini-maleta y nos pusimos en marcha a la gran ciudad. Después de mas de 3 horas conducción, llegamos a la civilización a eso de las 13hr. Como Carlos y Carmen no llegaban hasta las 21hs, decidimos hacer una parada técnica en el centro comercial. Parecía que nunca hubiésemos visto una tienda de lo emocionados que estábamos al poder comprar todo lo que no podíamos en nuestro mini-pueblo. Nos equipamos con una cacerola, utensilios de cocina, otros pantalones que nos hacían falta para trabajar y después de buscar en ochenta mil tiendas encontramos un exprimidor de naranjas (parece que acá no lo utilizan mucho). El problema que a las 18hs ya cerraban todas las tiendas y no sabíamos en que ocupar el tiempo. Al final, entre pitos y flautas, con una parada en McDonalds hicimos suficiente tiempo para llegar al aeropuerto sobre las 20.30hs. El parking costaba 4 dolares los 20 minutos, por esa razón nos quedamos en la zona de carga y descarga en la que se podía parar hasta 2 minutos. Pero, para intentar parecer casuales dejamos las lucen encendidas para que no sea muy obvio que íbamos a estar mas tiempo. El vuelo llego a tiempo y después de recoger las maletas hicimos el reencuentro familiar. Es emocionante volver a ver a los familiares después de 8 meses de mantener contacto virtual. Bueno, el problema fue que cuando intentamos arrancar el coche después de tanto rato de espera nos habíamos quedado sin batería. Inútilmente intentamos arrancarlo empujándolo sin saber si iba a funcionar al ser un coche automático, y ademas tuvimos la mala suerte de tener un lesionado en el intento. Carlos rompió fibras en su gemelo (motivo que nos condicionó un poco los días siguiente). Al final, después de que todos se fueran del aeropuerto conseguimos que unos de seguridad viniesen con una batería portátil y nos echaran un cable (nunca mejor dicho!).

Llegamos al apartamento sobre las 23hs, y como había tanto por decidir y por ponernos al día, nos fuimos a la cama a la 1 de la mañana. Al día siguiente nos levantamos sobre las 6.20hs para ponernos en marcha hacia la primera excursión. Como queríamos que Carlos no caminara mucho el primer día, decidimos hacer la excursión que más tiempo de conducción requería. Es decir, que a las 9 de la mañana después de haber echo una compra para salir del paso, nos poníamos de camino a ver los 12 apóstoles. 


Es un sitio que está a unos 274 kilómetros de nuestro apartamento, pero que se disfruta de todo el viaje ya que es una ruta turística que va bordeando los acantilados casi todo el rato. Una vez comenzamos la "Great ocean road" que esta carretera, empezamos a ver rocas en el mar. 


Concretamente nos paramos en un faro desde donde se veia 2 enormes rocas de piedra caliza. Por esta razón, aprovechamos para dar un paseo y sacarnos unas fotos.




Luego, de nuevo a recorrer un poco más. Las vistas en todo momento eran geniales ya que íbamos al costado del océano y el día era hermoso. Pasamos varios pueblos y paramos a hacer un "lunch" e incluso a comer a la ladera del rio (lo que en un principio nos pareció muy apetecible pero hacía bastante frio).



Finalmente sobre las 4 llegamos al meollo del asunto y encontramos uno de los primeros apóstoles: "Briston stair". No solo la inmensidad de las rocas te dejaban sin aliento, sino que también la combinación al lado del acantilado. Luego de bajar unas escaleras se podía dar un paseo por la playa con unas grandes vistas de fondo.



La siguiente parada ya fue en los 12 apóstoles, que eran 9 mega-rocas que sobresalían del mar producto de la erosión del acantilado a causa del oleaje. En 2005 por la erosión de las olas se derrumbó una de ellas. Cuando llegamos ya era bastante tarde y el sol nos daba a contraluz, por eso las fotos no fueron todo lo esplendidas que queríamos.



Ya prácticamente después de esta parada nos dio poco tiempo de ver alguna figura más antes de que atardeciera del todo. Vimos una roca llamada "Arco" que, como su nombre indica, era una roca con forma de arco.


El camino de vuelta lo hicimos por el interior ya que al ser una carretera mas recta, era más seguro y más rápido. Antes de dejar el "Great Ocean Road" unos canguros hicieron su aparición para que el día fuera redondo. A mitad de camino, paramos en un pueblo que tenia un supermercado para hacer las compras para los días siguientes y para cenar en un chino que en el que nos atendieron de maravilla. Finalmente llegamos a casa sobre las 23hs así que nos fuimos directo a la cama.



Al día siguiente no madrugamos tanto, ya que estábamos cansados del día anterior. Aprovechamos por la mañana para hacernos un mega-desayuno al estilo inglés con hamburguesas de canguro y huevos. Al salir de casa estaba lloviendo y por eso decidimos acercarnos en coche al centro. Una vez allí fue más fácil manejarse con el tranvía circular y el autobús turístico que eran gratis. Nuestra primera parada fue en el "Victoria Market" que muy bonito de arquitectura no era, pero que por dentro vendían cosas muy bonitas y en su mayoría de mejor precio del esperado.


El siguiente paso era encontrar la parada del tranvía más cercana. Al subirnos estaba un poco llenito y no pudimos escuchar bien la explicación, pero más adelante ya conseguimos unos asientos y comenzamos a disfrutar de las vistas. Después de unas cuantas paradas nos bajamos enfrente de "Flinders Street Station" que es una estación hermosa de estilo antiguo que se construyó en el año 1854 (si han leído bien, por fin llegamos a una ciudad donde existen cosas con algo de historia) y de hecho, la combinación entre los edificios victorianos y los rascacielos modernos son impresionantes.  A pesar de la lluvia nos pusimos a callejear por la zona céntrica de Melbourne. En uno de sus callejones, concretamente en "Centre Way", paramos a hacer un lunch-café en un sitio bohemio buenísimo llamado "health food" en donde comimos unas magdalenas caseras de gran tamaño (muffins). El sitio estaba muy cerquita de "block arcade" que nos recordó mucho al arco de enfrente del Duomo de Milan.



Ya después callejeamos un poco más y cogimos el tranvía de vuelta para completar el circuito y quedar cerca del parking. Volvimos a casa más pronto, porque a las 18hs quedamos con unos conocidos de Carmen y Carlos que nos pasaron a buscar a casa y nos llevaron a un restaurante cerca de casa típico Australiano.  Además de una buena compañía la comida fue excelente. La guinda del pastel fue que compramos un ticket para un sorteo del restaurante y ganamos!!! el premio fue una bandeja de todo tipo de carnes, es decir, costillas de cordero, salchichas, butifarra, chorizo, entrecot de ternera, solomillo de cerdo, mortadela, salsa barbacoa y perejil. Mas o menos estamos hablando de unos 5 - 7 kilos. Como podrán imaginar ese fue el mejor regalo que uno le podría hacer a Helios. Nos quedamos en contacto con las personas que cenamos y probablemente intentaremos quedar con ellos cuando vengamos a la ciudad nuevamente.


El sábado nos pusimos en marcha un poco más pronto ya que queríamos ver realmente el centro.  Caminamos hasta la parada del bus gratuito más cercana y nos sorprendimos enormemente con la calidad del servicio ya que era muy cómodo y daban buenas explicaciones de las paradas. Después de una hora de recomendaciones nos volvimos a parar al sur del centro, exactamente en "Federation Square" enfrente de la estación del día anterior. Aprovechamos para ver el ACMI (Centro australiano de imagen y cine) y ver alguna exposición en el interior. Además de lo bonito de la arquitectura, en la plaza central había una gran pantalla en la que podías verte en directo. Justo en frente estaba la catedral "St Paul". Entramos a dar un paseo por el interior y ya nos dirigimos al meollo de la ciudad.



Paseamos por sus calles, miramos sus tiendas (con muchísima mas vida que Brisbane) y hasta vimos un Zara....!!! Luego de pasear un poco nos dio hambre y por ello nos fuimos a la callejuela Degrave St en la que la guía nos recomendaba un bar. Por cierto, cualquiera de los bares de la zona es muy recomendable ya que tiene su terracita con estufa y se vive la ciudad.


Luego nos fuimos a buscar Chinatown, que la verdad que nos decepcionó mucho porque en todo el barrio nos ha costado mucho encontrar un supermercado asiático. Al final preguntando encontramos uno chino, por ende, no conseguimos los productos exactos que buscábamos ya que nos gustan más del estilo coreano, pero conseguimos comprar unos noodels por el estilo, unas "seasoned seaweed laver" que vendría a ser un snack de alguitas crujientes con un toque de sal y agua de aloe vera (todo en cantidad ya que no volveremos a ver un súper asiático en tiempo). Al salir del súper ya estaba oscuro y lloviendo, asique nos tomamos un taxi y para casita. Al llegar, como estamos en Australia, vimos la peli titulada Australia!!! Ya después de eso a la cama que los días en los que se hace de guiri dan mucho sueño....

El domingo al levantarnos dejamos las maletas preparaditas y todas juntas así solo teníamos que volver a buscarlas. Cogimos el coche en dirección a la costa y de camino paramos en el museo de Melbourne para apreciar la arquitectura ya que para entrar había que pagar. También en el camino pasamos por los jardines Fitzroy donde está la casa del capitán Cook. Una vez del otro lado del rio (zona sur) paramos en un parque inmenso que tiene un lago de aproximadamente 4 quilómetros de diámetro y también un campo de golf totalmente gratuito. Desde ese parque había unas vistas de la ciudad dignas de recordar.



Y de nuevo otra vez en coche hasta el barrio de St Kilda beach, que hablando en español vendría a ser Lloret de Mar y en argentino un Santa Teresita más o menos. Había un mercadito muy mono en el paseo marítimo y una calle llena de restaurantes. Nosotros como bien nos recomendaba la guía paramos en uno de la calle Acland que por 4 dólares cada uno nos sirvieron un señor café. Sobre las 15hs nos volvimos a la casa a buscar las maletas y, sobretodo, toda la comida que habíamos ganado para luego ponernos en marcha con calma para Kerang, ya que aun nos quedaba unas 3 horas de viaje. Llegamos sobre las 21hs (después de un viaje sin complicaciones y una parada en McDonalds) y al terminar el Check in en el hotelito Carlos condujo el coche hasta la granja a la cual llegamos de noche para dejarnos a nosotros y llevarse el coche de vuelta al hotel.

El lunes nosotros madrugamos para trabajar mientras que ellos hicieron un recorrido por los pueblos en los que estamos e hicieron muchas averiguaciones que nos pueden hacer el día a día mas fácil. Además dicen que en uno de los pueblos más cerca que tenemos, las vistas del rio son increíbles (tendremos que hacer alguna visita por allí). A eso de las 16hs se acercaron a la granja y nosotros dimos por concluido el primer día de trabajo con 4 "bin" hechas. Tuvieron suerte porque fue el primer día que pudimos ver como recolectaban las olivas con unas máquinas llamadas "shakers" que sacuden el árbol al mismo tiempo que una cinta mecánica las pone dentro del cajón (y que no nos extrañe que dentro de unos años los robots recojan las naranjas por nosotros). A eso de la 18hs cuando se hizo de noche, nos quedamos en casa cenando uno de los tantos kilos de carne que ganamos y charlando todo el rato que pasamos juntos. Ya lamentablemente después de eso nos quedó ir a dejarlos al hotel y la despedida (difícil como siempre). Pero esto no es un adiós sino otro hasta luego y muchísimas gracias Carlos y Carmen por regalarnos nuestras primeras vacaciones en Australia, esperamos que sigan disfrutando de los 8 días que les queda en la ciudad de Sídney.

P.D: Muchas gracias por los regalos que nos han hecho llegar.