Buscar en este blog

lunes, 14 de octubre de 2013

Y se termina la graja!

Después de nuestros días de distantaciamiento ya estamos juntos otras vez en la granja. Y solo por cuatro días (en realidad tres porque como el domingo llovió no trabajamos). Si bien ya han pasado los 88 días que Geraldine estaba obligada a permanecer en el campo, hemos decidido (más bien nos han pedido) que lo alarguemos 4 días mas para que cuando el estado investigue, no quede duda que estuve trabajando todos los días (y poder cubrir algunos días que nos hemos tomado de vacaciones). Así que, ya han pasado las 3 semanas y media en las que Helios estuvo en Brisbane yendo a clase y preparándose para el examen al cual se presento el Sábado 12. Y mientras tanto Geraldine se quedo en la granja "trabajando". Esto quiere decir, que nunca trabajo más de cuatro horas y que en los últimos días comenzó a hacer solo 1 cajón (2 o 3 horas).

Si bien al principio estos cambios de planes no fueron cogidos con la mejor de las ganas, Helios se encargó de manejarlo todo para que al final de la larga estancia en el campo podamos disfrutar de unas vacaciones por el sur de Australia. Y la verdad que esos nos mantiene motivados para los días finales ya que estamos pensando en los lugares que queremos y podemos visitar en los 7 días que vamos a tener de regreso a Brisbane. Y la cuestión es que no creemos que volvamos a estar por estos lados del mundo con coche y desempleados, así que vamos a aprovechar para ver todo lo que podamos y ya tenemos buena cantidad de ideas.

Por lo demás todo sigue igual, hemos intentado conseguir una casa en Brisbane pero después de una estafa, una decepción y sobretodo una pérdida de tiempo preciado, hemos decidido que mejor nos ponemos a buscar la casa juntos cuando lleguemos y tengamos la movilidad del coche.

Y para los que les guste los gatos comentarles que una semana después de que Helios se fuera, la gatita que estaba preñada dio a luz 5 gatitos delante de los ojos de Geraldine, así que digamos que estuvo más que entretenida con los nuevos juguetitos, y que Helios inesperadamente tenga que volver a la granja le dio la oportunidad de conocerlos (con lo que a él le gustan los gatos pueden imaginarse la felicidad que eso representa).





Les iremos comentando como van las vacaciones tan preciadas.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Victoria rural (2 meses de granja)

Bueno ahora sí que nos vamos poniendo al día y les cuento que estuvimos trabajando en otra granja del mismo propietario. Ahí el trabajo es mucho más relajado y hacemos mas "Cajones", así que siempre que nos mandan a la otra granja estamos muchos más felices, aunque para estas fechas se terminó el invierno y cuando da por hacer calor no hay quien lo aguante, por suerte no son todos los días.
El jueves 5 de septiembre Helios tenia pasaje para ir a Brisbane ya que el viernes 6 tenía que asistir a su primera clase si o si. Pero sin esperarlo el miércoles nos los dieron de fiesta así que, como no, estuvimos casi otra semana entera sin trabajar (espero que el estado no nos este espiando). Como esa misma semana también nos enteramos que el titulo de Geraldine ya había llegado al consulado español de Sydney, para ir ahorrando tiempo (del que no vamos muy sobrados) aprovechamos ya que íbamos a Melbourne para comprar un pasaje de avión y, mientras Helios asistía en Brisbane a clase, Geraldine hacia papeleo (y de paso turismo) en Sydney. Me gustaría que analizaran esta información, porque sé que son todos nombres de ciudades importantes pero si realmente nos fijamos, Helios recorrió una distancia similar entre Barcelona y Ámsterdam (1700km) solo para ir a clase, y Geraldine viajo 900 km solo para pasar un par de horas. La broma del título, nos costó un gasto extra de 300 dólares (ya podrían habérselo dado a los padres de Geraldine y nos ahorrábamos todo esto). Pero hay que mirar el lado positivo y fue una excusa para que al menos uno de los dos viera la opera de Sídney.




Como no teníamos alojamiento en Melbourne y no hay donde dejar el coche, preferimos no meternos más en el meollo de la ciudad e ir a hacer turismo por la Victoria rural. La idea principal era visitar Ballarat que es otra de las ciudades conocidas por la fiebre del oro, pero cuando estábamos por llegar leímos en internet de otros pueblos que tienen encanto y por eso hicimos nuestra primera parada en Bachus Machus. Un pueblo pequeñin que tiene un exterior con parques naturales hermosos. Compramos unas salchichas para hacer una barbacoa y nos fuimos al parque. 







Después de comer dimos un paseo por el valle alrededor del rio y disfrutamos del paisaje. Al terminar pasamos por un viñedo, ya que Victoria también es conocido por los vinos, y como no podía ser de otra manera después de una degustación de diferentes tipos nos compramos dos botellitas pequeñas de una sidra muy dulce y una botella de un vinito blanco.
Cuando estábamos por llegar a Ballarat nos dimos cuenta que lo que queríamos hacer costaba mucho dinero y por eso decidimos desviarnos unos kilómetros antes a unos pueblos que son conocidos por las propiedades de las aguas de sus manantiales (Daylesfort). Nos dio mucha pena no tener los bañadores para meternos en uno de los spa, pero nos dijeron que las aguas no son tan naturales porque por ley les obligan a pasar muchos filtros. Pero nosotros nos pusimos a recorrer la montaña en busca de las de las bombas de agua para ir probando las diferentes aguas minerales. Podríamos decir que con lo que nos gusta el agua a nosotros esto era como una cata de vino, lástima que en realidad cuando el agua tiene más minerales mas a mierda sabe jejejeje, aun así probamos más de 7 aguas diferentes y nos hemos traído unos 6 litros de aguas con diferentes minerales (lo que no sé yo si tendremos tanta fuerza de voluntad para ir bebiendo eso que sabe a mil demonios). Las aguas tienes tantas propiedades porque están bajo un volcán de más de seis mil años de historia.







Entre otras cosas en la ciudad también había un mercado los domingos y un par de puntos panorámicos. Ya cuando creímos que lo habíamos hecho todo, encontramos una fabrica de chocolate que hacia una pequeña demostración y, de esta manera, concluimos nuestro fin de semana de vacaciones.





Ya el domingo por la tarde nos volvimos a la granja a disfrutar de los últimos días que nos quedan juntos, ya que Helios el miércoles 18 de septiembre volverá a Brisbane no solo para ir a clase, sino para comenzar a buscar una casa para los 2, y sobre todo para presentarse al examen de inglés. De mientras Geraldine se quedará en la granja un mes más para terminar su cuenta atrás que ya está nada más y nada menos que a 28 días de terminar. Creemos que la fecha final será mas o menos mitad de Octubre. La pregunta es: ¿Volverá ella sola conduciendo los 1.700 km?

PD: nos acabamos de enterar que el río que está en la esquina de la granja es el más largo de toda Australia, con una longitud de 2.575 km (casi nada....)

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Bendigo y las minas

Sentimos nuevamente haber desaparecido por un tiempo, pero la verdad que teniendo esta vida de campistas con poca señal en el móvil y sin internet hace muy difícil ponerse a escribir. Pero, como hemos hecho unas pequeñas vacaciones es hora de que se las contemos. Fue un finde improvisado ya que el jueves nos dijo nuestro "manager" que no necesitaba más fruta hasta el lunes pero que había otro campo que tenía trabajo. Nosotros como jóvenes con energía que somos fuimos sin que sea obligatorio. La granja nos gusto mucho más que la nuestra ya que los arboles eran más bajos y no necesitaban escalera y conseguimos romper nuestro record e hicimos las cajas en 45 min. Esto fue así, que llegando súper tarde a la granja hicimos 6 "bins" en 5 horas y poco. En teoría íbamos a volver el sábado, pero ese mismo día cambiamos de planes, agarramos el coche y nos pusimos en marcha para el sur a ver si podíamos hacer algo de turismo. Como no estaba planificado llegamos a Bendigo sobre la 13.30 y como no nos quedaba mucho rato de día fuimos directo a las minas. Tuvimos suerte y había una excursión que empezaba a las 14hs. Pagamos el tour intermedio de tres niveles de profundidad y tuvimos mucha suerte porque fue una excursión solo para nosotros solos. Asique no solo vivimos una experiencia en las minas como se vivía en la fiebre del oro sino que además fue privada!!!! La verdad que sobran las palabras para contar la experiencia, a pesar de que la excursión no fue nada barata, creemos que era completamente necesaria para entender la fiebre de oro y, por decirlo de alguna manera, el comienzo de este nuevo continente. 







Terminamos sobre las 18hs y aparte de que estaba oscureciendo estaba lloviendo. Nos quedamos en el coche buscando alojamiento y decidiendo si pagábamos las barbaridades que pedían los hoteles o pasábamos la noche en el coche. La idea principal era continuar el viaje más al sur a otro pueblo minero, pero viendo que aun nos quedaba cosas que ver en esta ciudad cambiamos de idea y nos quedamos ahí. Sobre las 19hs una chica de Airbnb (una web de alquiler de casas de particulares) nos contesto y nos quedamos a dormir en su casa por un precio más razonable, y así además pudimos hablar inglés y conocer a más gente que siempre viene bien. Ella estaba por ver una peli de miedo y nos invito si queríamos verla con ella pero la verdad que el género no era nuestro favorito y como estábamos cansados nos pusimos a jugar un ratito con los móviles y nos fuimos a dormir enseguida. Al día siguiente nos levantamos con calma, descansamos un poco mas y nos pusimos en marcha a ver las cositas de la ciudad. Nos montamos en un tren de 1850 que estuvo en funcionamiento hasta 1972 y recorrimos un poco la ciudad.




Al hacerse de noche nos volvimos a la granja y nos dimos cuenta que teníamos un compañero en la prefabricada de al lado, pero bueno, no duro mucho tiempo porque decía que no era habitable asique ya se ha ido. Este fin de semana volvimos a tenerlo libre pero como había mal tiempo aprovechamos para quedarnos en casa y hacer un poco el perro. Además no nos apetecía hacer mucho turismo porque estamos preocupados porque pronto Helios tiene que empezar el curso otra vez y tiene que asistir si o si. Asique estamos manejándolo de la mejor manera posible para que ni su visado ni el de Geraldine queden comprometidos. Seguramente (si el granjero no pone pegas) nos tocará separarnos por un mes, que esperemos que pase rápido.


Eso es todo amigos!!!

Les debemos la siguiente entrada ya que tenemos mas novedades, a ver si podemos subirla pronto....

viernes, 9 de agosto de 2013

Vacaciones en Melbourne en Familia!!

Al final las vacaciones comenzaron un día antes ya que el miércoles no hizo falta que trabajásemos en la granja porque estábamos recogiendo mas naranjas de las que Melbourne quería comprar. Así que, el miércoles por la mañana empaquetamos la mini-maleta y nos pusimos en marcha a la gran ciudad. Después de mas de 3 horas conducción, llegamos a la civilización a eso de las 13hr. Como Carlos y Carmen no llegaban hasta las 21hs, decidimos hacer una parada técnica en el centro comercial. Parecía que nunca hubiésemos visto una tienda de lo emocionados que estábamos al poder comprar todo lo que no podíamos en nuestro mini-pueblo. Nos equipamos con una cacerola, utensilios de cocina, otros pantalones que nos hacían falta para trabajar y después de buscar en ochenta mil tiendas encontramos un exprimidor de naranjas (parece que acá no lo utilizan mucho). El problema que a las 18hs ya cerraban todas las tiendas y no sabíamos en que ocupar el tiempo. Al final, entre pitos y flautas, con una parada en McDonalds hicimos suficiente tiempo para llegar al aeropuerto sobre las 20.30hs. El parking costaba 4 dolares los 20 minutos, por esa razón nos quedamos en la zona de carga y descarga en la que se podía parar hasta 2 minutos. Pero, para intentar parecer casuales dejamos las lucen encendidas para que no sea muy obvio que íbamos a estar mas tiempo. El vuelo llego a tiempo y después de recoger las maletas hicimos el reencuentro familiar. Es emocionante volver a ver a los familiares después de 8 meses de mantener contacto virtual. Bueno, el problema fue que cuando intentamos arrancar el coche después de tanto rato de espera nos habíamos quedado sin batería. Inútilmente intentamos arrancarlo empujándolo sin saber si iba a funcionar al ser un coche automático, y ademas tuvimos la mala suerte de tener un lesionado en el intento. Carlos rompió fibras en su gemelo (motivo que nos condicionó un poco los días siguiente). Al final, después de que todos se fueran del aeropuerto conseguimos que unos de seguridad viniesen con una batería portátil y nos echaran un cable (nunca mejor dicho!).

Llegamos al apartamento sobre las 23hs, y como había tanto por decidir y por ponernos al día, nos fuimos a la cama a la 1 de la mañana. Al día siguiente nos levantamos sobre las 6.20hs para ponernos en marcha hacia la primera excursión. Como queríamos que Carlos no caminara mucho el primer día, decidimos hacer la excursión que más tiempo de conducción requería. Es decir, que a las 9 de la mañana después de haber echo una compra para salir del paso, nos poníamos de camino a ver los 12 apóstoles. 


Es un sitio que está a unos 274 kilómetros de nuestro apartamento, pero que se disfruta de todo el viaje ya que es una ruta turística que va bordeando los acantilados casi todo el rato. Una vez comenzamos la "Great ocean road" que esta carretera, empezamos a ver rocas en el mar. 


Concretamente nos paramos en un faro desde donde se veia 2 enormes rocas de piedra caliza. Por esta razón, aprovechamos para dar un paseo y sacarnos unas fotos.




Luego, de nuevo a recorrer un poco más. Las vistas en todo momento eran geniales ya que íbamos al costado del océano y el día era hermoso. Pasamos varios pueblos y paramos a hacer un "lunch" e incluso a comer a la ladera del rio (lo que en un principio nos pareció muy apetecible pero hacía bastante frio).



Finalmente sobre las 4 llegamos al meollo del asunto y encontramos uno de los primeros apóstoles: "Briston stair". No solo la inmensidad de las rocas te dejaban sin aliento, sino que también la combinación al lado del acantilado. Luego de bajar unas escaleras se podía dar un paseo por la playa con unas grandes vistas de fondo.



La siguiente parada ya fue en los 12 apóstoles, que eran 9 mega-rocas que sobresalían del mar producto de la erosión del acantilado a causa del oleaje. En 2005 por la erosión de las olas se derrumbó una de ellas. Cuando llegamos ya era bastante tarde y el sol nos daba a contraluz, por eso las fotos no fueron todo lo esplendidas que queríamos.



Ya prácticamente después de esta parada nos dio poco tiempo de ver alguna figura más antes de que atardeciera del todo. Vimos una roca llamada "Arco" que, como su nombre indica, era una roca con forma de arco.


El camino de vuelta lo hicimos por el interior ya que al ser una carretera mas recta, era más seguro y más rápido. Antes de dejar el "Great Ocean Road" unos canguros hicieron su aparición para que el día fuera redondo. A mitad de camino, paramos en un pueblo que tenia un supermercado para hacer las compras para los días siguientes y para cenar en un chino que en el que nos atendieron de maravilla. Finalmente llegamos a casa sobre las 23hs así que nos fuimos directo a la cama.



Al día siguiente no madrugamos tanto, ya que estábamos cansados del día anterior. Aprovechamos por la mañana para hacernos un mega-desayuno al estilo inglés con hamburguesas de canguro y huevos. Al salir de casa estaba lloviendo y por eso decidimos acercarnos en coche al centro. Una vez allí fue más fácil manejarse con el tranvía circular y el autobús turístico que eran gratis. Nuestra primera parada fue en el "Victoria Market" que muy bonito de arquitectura no era, pero que por dentro vendían cosas muy bonitas y en su mayoría de mejor precio del esperado.


El siguiente paso era encontrar la parada del tranvía más cercana. Al subirnos estaba un poco llenito y no pudimos escuchar bien la explicación, pero más adelante ya conseguimos unos asientos y comenzamos a disfrutar de las vistas. Después de unas cuantas paradas nos bajamos enfrente de "Flinders Street Station" que es una estación hermosa de estilo antiguo que se construyó en el año 1854 (si han leído bien, por fin llegamos a una ciudad donde existen cosas con algo de historia) y de hecho, la combinación entre los edificios victorianos y los rascacielos modernos son impresionantes.  A pesar de la lluvia nos pusimos a callejear por la zona céntrica de Melbourne. En uno de sus callejones, concretamente en "Centre Way", paramos a hacer un lunch-café en un sitio bohemio buenísimo llamado "health food" en donde comimos unas magdalenas caseras de gran tamaño (muffins). El sitio estaba muy cerquita de "block arcade" que nos recordó mucho al arco de enfrente del Duomo de Milan.



Ya después callejeamos un poco más y cogimos el tranvía de vuelta para completar el circuito y quedar cerca del parking. Volvimos a casa más pronto, porque a las 18hs quedamos con unos conocidos de Carmen y Carlos que nos pasaron a buscar a casa y nos llevaron a un restaurante cerca de casa típico Australiano.  Además de una buena compañía la comida fue excelente. La guinda del pastel fue que compramos un ticket para un sorteo del restaurante y ganamos!!! el premio fue una bandeja de todo tipo de carnes, es decir, costillas de cordero, salchichas, butifarra, chorizo, entrecot de ternera, solomillo de cerdo, mortadela, salsa barbacoa y perejil. Mas o menos estamos hablando de unos 5 - 7 kilos. Como podrán imaginar ese fue el mejor regalo que uno le podría hacer a Helios. Nos quedamos en contacto con las personas que cenamos y probablemente intentaremos quedar con ellos cuando vengamos a la ciudad nuevamente.


El sábado nos pusimos en marcha un poco más pronto ya que queríamos ver realmente el centro.  Caminamos hasta la parada del bus gratuito más cercana y nos sorprendimos enormemente con la calidad del servicio ya que era muy cómodo y daban buenas explicaciones de las paradas. Después de una hora de recomendaciones nos volvimos a parar al sur del centro, exactamente en "Federation Square" enfrente de la estación del día anterior. Aprovechamos para ver el ACMI (Centro australiano de imagen y cine) y ver alguna exposición en el interior. Además de lo bonito de la arquitectura, en la plaza central había una gran pantalla en la que podías verte en directo. Justo en frente estaba la catedral "St Paul". Entramos a dar un paseo por el interior y ya nos dirigimos al meollo de la ciudad.



Paseamos por sus calles, miramos sus tiendas (con muchísima mas vida que Brisbane) y hasta vimos un Zara....!!! Luego de pasear un poco nos dio hambre y por ello nos fuimos a la callejuela Degrave St en la que la guía nos recomendaba un bar. Por cierto, cualquiera de los bares de la zona es muy recomendable ya que tiene su terracita con estufa y se vive la ciudad.


Luego nos fuimos a buscar Chinatown, que la verdad que nos decepcionó mucho porque en todo el barrio nos ha costado mucho encontrar un supermercado asiático. Al final preguntando encontramos uno chino, por ende, no conseguimos los productos exactos que buscábamos ya que nos gustan más del estilo coreano, pero conseguimos comprar unos noodels por el estilo, unas "seasoned seaweed laver" que vendría a ser un snack de alguitas crujientes con un toque de sal y agua de aloe vera (todo en cantidad ya que no volveremos a ver un súper asiático en tiempo). Al salir del súper ya estaba oscuro y lloviendo, asique nos tomamos un taxi y para casita. Al llegar, como estamos en Australia, vimos la peli titulada Australia!!! Ya después de eso a la cama que los días en los que se hace de guiri dan mucho sueño....

El domingo al levantarnos dejamos las maletas preparaditas y todas juntas así solo teníamos que volver a buscarlas. Cogimos el coche en dirección a la costa y de camino paramos en el museo de Melbourne para apreciar la arquitectura ya que para entrar había que pagar. También en el camino pasamos por los jardines Fitzroy donde está la casa del capitán Cook. Una vez del otro lado del rio (zona sur) paramos en un parque inmenso que tiene un lago de aproximadamente 4 quilómetros de diámetro y también un campo de golf totalmente gratuito. Desde ese parque había unas vistas de la ciudad dignas de recordar.



Y de nuevo otra vez en coche hasta el barrio de St Kilda beach, que hablando en español vendría a ser Lloret de Mar y en argentino un Santa Teresita más o menos. Había un mercadito muy mono en el paseo marítimo y una calle llena de restaurantes. Nosotros como bien nos recomendaba la guía paramos en uno de la calle Acland que por 4 dólares cada uno nos sirvieron un señor café. Sobre las 15hs nos volvimos a la casa a buscar las maletas y, sobretodo, toda la comida que habíamos ganado para luego ponernos en marcha con calma para Kerang, ya que aun nos quedaba unas 3 horas de viaje. Llegamos sobre las 21hs (después de un viaje sin complicaciones y una parada en McDonalds) y al terminar el Check in en el hotelito Carlos condujo el coche hasta la granja a la cual llegamos de noche para dejarnos a nosotros y llevarse el coche de vuelta al hotel.

El lunes nosotros madrugamos para trabajar mientras que ellos hicieron un recorrido por los pueblos en los que estamos e hicieron muchas averiguaciones que nos pueden hacer el día a día mas fácil. Además dicen que en uno de los pueblos más cerca que tenemos, las vistas del rio son increíbles (tendremos que hacer alguna visita por allí). A eso de las 16hs se acercaron a la granja y nosotros dimos por concluido el primer día de trabajo con 4 "bin" hechas. Tuvieron suerte porque fue el primer día que pudimos ver como recolectaban las olivas con unas máquinas llamadas "shakers" que sacuden el árbol al mismo tiempo que una cinta mecánica las pone dentro del cajón (y que no nos extrañe que dentro de unos años los robots recojan las naranjas por nosotros). A eso de la 18hs cuando se hizo de noche, nos quedamos en casa cenando uno de los tantos kilos de carne que ganamos y charlando todo el rato que pasamos juntos. Ya lamentablemente después de eso nos quedó ir a dejarlos al hotel y la despedida (difícil como siempre). Pero esto no es un adiós sino otro hasta luego y muchísimas gracias Carlos y Carmen por regalarnos nuestras primeras vacaciones en Australia, esperamos que sigan disfrutando de los 8 días que les queda en la ciudad de Sídney.

P.D: Muchas gracias por los regalos que nos han hecho llegar.

sábado, 27 de julio de 2013

Recogiendo fruta en Murrabit, Victoria


Por fin nos llego el cargador y podemos escribir en el diario. En realidad ya todos saben que estamos en una granja, en el medio de la nada.. Pero voy a contarles bien como fue:
El fin del semana del 13-14 de julio ya veíamos a venir una huida rápida a cualquier lugar, entonces aprovechamos para descargarnos todo lo que pudimos de internet porque no sabíamos si donde fuéramos a ir íbamos a tener internet (que listos que fuimos). Además, limpiamos el coche por dentro y por fuera (total, si al final no íbamos a ningún lugar no le venía mal una limpiadita). El lunes a primera hora fuimos a la tienda de segunda mano a comprar cosas que nos podían hacer falta, como sacos de dormir, toallas, almohadas (solo por si acaso) e intentamos llevar el coche al taller para una revisión global y sobretodo chequear as pastillas de freno y el aceite. La verdad que el coche de 21 años que tenemos no está en las mejores condiciones, la luz del freno de mano estaba siempre encendida, y después de unas averiguaciones nos dimos cuenta de que el líquido de frenos estaba por debajo del nivel mínimo. Lamentablemente el mecánico no tenia disponibilidad hasta el miércoles, así que no pudimos hacerle una puesta a punto. Luego fuimos a comprar nuestro propio bidón para hacer cerveza. El que teníamos era de la casa así que fuimos a tienda especializadas a comprar todo lo que podía hacernos falta para tener nuestro propio equipo. Cuando lo terminamos de comprar, de camino a casa nos llamaron de una de las granjas que habíamos contestado el anuncio esa misma mañana. Nos dijeron que tenían disponibilidad y que podíamos empezar tan pronto como llegásemos (sin saber muy bien de que anuncio se trataba le preguntamos si estaba a cuatro horas de aquí, pero nos dijo que no... a 20h). Todo esto a las 10.30 de la mañana. Asique llegamos a casa y empezamos a empaquetar. No podíamos irnos antes de las 17hs porque teníamos que despedirnos de nuestra compañera de piso y arreglar algunos temas (como traspasarle temporalmente las casas que estábamos limpiando). Así que una vez terminados todos los trámites de despedida nos pusimos en marcha a las 18hs del lunes 15 de Julio.

El recorrido fue largo pero sin contratiempos. Además de beber muchos energizantes para estar bien alerta, hacíamos paradas cada 2 horas. Algunas paradas eran de larga duración, como por ejemplo antes de dejar la provincia de Queensland, pero después de 5 horas de viaje, paramos una hora para hacer llamadas por teléfono. Nos fuimos a dormir a las 2 de la mañana. La primera noche, íbamos sin prisa pero sin calma porque sabíamos que si llegábamos a una hora razonable a la granja la segunda noche la pasaríamos en una cama cómoda y no otra vez en el coche. Luego también teníamos que tener en cuenta, los pueblos. Ya que cada 100 kilómetros hay un pueblo y una gasolinera, pero al viajar de noche tienes que tener cuidado porque puede que no sea 24 horas. También hay que reconocer que casi todos los pueblos tiene su McDonalds (lugar en el cual cenamos y desayunamos). El viaje transcurrió sin incidentes, aunque hay que reconocer que en alguna carretera pasamos un poco de miedo ya que estaba llena de canguros, tanto vivos como muertos, y algunos bastante destrozados... en ese tramo reducimos la velocidad hasta que nos adelantaron tres camiones en fila, fue entonces cuando vimos la gran oportunidad de ponernos detrás suyo y continuar a un buen ritmo con la seguridad de que si un canguro cruzaba los camiones iban a abrirnos camino. Ya hacia el último tramo veíamos que íbamos a llegar tarde, contactamos con los granjeros y nos dijeron que estarían despiertos hasta las 10. Desafortunadamente cuando faltaban 50km nos encontramos con una niebla muy espesa, así que llegamos a la granja sobre las 11.30 de la noche... y, cómo no, nos tocó dormir otra vez en el coche.


A la mañana siguiente nos despertó el granjero, nos mostró nuestro nuevo hogar y la granja. La verdad es que para ser el campo no nos podemos quejar, la cama de matrimonio es muy cómoda, el único inconveniente es que no tenemos agua en nuestro cubículo y tenemos herramientas limitadas para cocinar, pero enfrente tenemos otro cubículo con la ducha y los baños, así que nos vamos apañando... El agua que bebemos proviene de un depósito de agua de lluvia... no nos da mucha seguridad pero el granjero nos dijo que él lleva bebiendo esa agua por más de 10 años y no le ha pasado nada. También nos preguntó si queríamos trabajar ese mismo día y aceptamos. Pero primero fuimos al pueblo, a comprar el uniforme, es decir unas botas para trabajar que nos costaron un ojo de la cara, y un poco para amueblar mejor nuestro cubículo. Tardamos más de la cuenta, porque Geraldine usa un numero de zapatos que es equivalente al de niños y estaban agotadas sus botas en todas las tiendas. Finalmente en la tienda de segunda mano conseguimos algo muy acertado y a buen precio. A eso de las 13h hicimos una toma de contacto y recogimos nuestra primera caja de naranjas.




El segundo día amaneció también con mucha niebla, por esa razón solo recogimos 2 cajas ese día. Hemos preguntado y cada caja contiene aproximadamente unas 200 naranjas y pesa más o menos algo menos de media tonelada (450 - 500 kg). El primer día tardamos 3 horas en hacer una caja, pero porque creemos que nos dio una serie de arboles a medio hacer y no tenían muchas naranjas. A Partir de entonces conseguimos hacer 3 cajas en 4 horas pero nunca pudimos hacer más de 5, hay que contar que cuando nos levantamos hace mucho frio y que por más que intentamos madrugar para tener más horas de sol, nunca empezamos a trabajar antes de las 10 por el frio. Un par de días también llovió y hay veces que hace demasiado calor.
La verdad que dentro de lo que cabe el trabajo nos gusta bastante, ya que el jefe no es tan exigente y podemos ir a nuestra bola. Los días van pasando recogiendo cajas, y cuando se hace de noche (a eso de las 18hs) volvemos a casa, hacemos la comida o la cena y ver alguna que otra serie.

A pesar de que nos duelen las manos ya hemos cobrado nuestra primera semana, y cuesta admitir que recogiendo naranjas sin estresarnos más de la cuenta, cobremos el doble que lo que hacíamos en España.
Como curiosidad, la granja tiene 2 tipos de naranjas, pomelos, limones y olivos. El otro día nos tocó recoger pomelos y no veas el tamaño que tenían, algunos parecían provenir de Chernovil...


Ahora nos tocaran unos meses de relajación, de aprovechar la naturaleza y de gastar poco. Lo único que nos motiva un poco es que Carlos y Carmen ya están en Australia y que la semana que viene nos tomaremos 4 días de vacaciones e iremos con ellos a recorrer Melbourne.  Ya iremos contando...


Sé que parece mucho pero en los próximos 88 días no creo que haya muchas novedades para contar. Aún así, intentaremos ir escribiendo en el blog en la medida que podamos, ya que el único internet que tenemos es con el móvil y no tenemos mucha señal. Les mandamos un beso y les dejamos una foto con nuestra nueva mascota.