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lunes, 17 de agosto de 2015

Nueva Zelanda: Día 7 a día 10

Día 7: Milford Sound- Queenstonwn

Este día nos pusimos en marcha bien prontito. Estábamos emocionados porque íbamos a realizar la excursión mas esperada del viaje. Nos habían contado que la carretera era hermosa y la verdad que no decepcionó, ahora bien, empezamos a pensar que todas las carreteras tienen sus encanto (unas por empinadas, otras por boscosas, otras por vistas, animales, etc...)




Llegamos a Milford Sound de los primeros. Como no tenemos mucho internet, no realizamos ninguna reserva, así que nos convenía llegar de los primeros y asegurarnos un puesto. Aunque pensándolo fríamente en inverno, y en un día entre semana solo éramos 15 en el barco. Vamos, que no nos íbamos a quedar sin plaza. Por haber alquilado la campervan en Rental Escape teníamos un buen descuento de 2 por uno en una de las compañías, y por $76 conseguimos un megatour de dos horas y cuarto por los fiordos!.


Qué decir de los Fiordos, estaban en nuestra lista de 12 lugares de ensueño, y a pesar de tener la suerte de conocer Fiordos de otros lugares, estos sin duda son esplendidos! A pesar del frio, como buenos guiris íbamos sacando fotos a diestro y siniestro. Además, hemos tenido la suerte de hacer la excursión en un día super soleado, que es muy poco frecuente en esta zona. En el viaje pudimos ver la segunda especie de pingüinos más raros del mundo y leones marinos tomando el sol en las rocas.








Al terminar quisimos empezar el camino de Milford Track, que estaba también en nuestra lista de lugares paradisíacos, pero después de llegar a un mirador, nos dimos media vuelta porque no íbamos bien preparados para una caminata seria (un fallo no tener calzado adecuado).


De camino a Te Arnau fuimos comentando la suerte que tuvimos al tener un día tan esplendido. Ya en el pueblo, nos pusimos las botas en el restaurante que nos habían recomendado comiendo hígado de pato en salsa.


Como íbamos bien de tiempo, nos pusimos en marcha para Queenstown. La carretera fue casi tan hermosa como todas las que venimos haciendo, y una vez llegados al costado del lago Wakatipu nos quedamos enamorados. Las vistas del pueblo anocheciendo son alucinantes. Dormimos en un Camping Doc a las afueras que fue un error, porque por ser escénico nos cobraron más y nos dieron las misma caca que los demás, con el hándicap de que había un hombre controlando que hubiéramos pagado.



Kilómetros recorridos: 350km

Día 8: Queenstown- Glenorchy- Lake Wanaka

Este día nos levantamos con la certeza de que estábamos yendo muy rápido, que nos habíamos avanzado ya un par de días del viaje y que teníamos que aflojar la velocidad. Entonces, ya que estábamos en la carretera que iba a Glenorchy decidimos arriesgarnos a ir al pueblo a ver si podíamos hacer alguna de las caminatas que lo hacen famoso. El viaje al lado del lago no defraudó. Al llegar, nos animamos a hacer una caminata de hora y media por el lado del lago. La camita en si no fue gran cosa, pero algunas vistas de las montañas reflejadas en el lago, con la combinación de colores de otoño, han hecho que la gimnasia haya valido la pena. Además, de esta manera habríamos el apetito para la comida que nos esperaba en Queenstown.


El pueblo nos recordó Bariloche (Argentina), no solo por el olor a nieve, por las tiendas de deporte y por las casas de maderas, sino también por el ambiente.  Nos paramos a comer donde hacen las mejores hamburguesas del mundo (o eso dicen ellos) y madre mía: no defraudaron! Nos hemos pedido la de cordero (no era de extrañar estando en el país de las ovejas) que nos sorprendió por su frescura y una deliciosa gelatina de menta que quizás es lo que la hace tan sabrosa. Y Helios se pidió la más grande de todas, con 2 hamburguesas, 2 huevos, ensalada, remolacha, bacón y mil cosas más, que literalmente no le cabía en la boca. En la pared había una foto de la hamburguesa junto con el récord de tiempo en comérsela, que estaba en 1min 43seg.



Al salir, llenitos nos fuimos a nuestra siguiente parada: Arrowtown. Este pueblo, tiene como característica que tiene el asentamiento de los chinos que vinieron durante la fiebre del oro intacto. Además, el pueblo ha conservado las fachadas de la mayoría de los edificios, y tiene un aspecto muy similar al de hace más de un siglo atrás. En la calle principal no pudimos resistirnos a entrar en la tienda de chuches The remarkable sweet shop. Después de una degustación de tabletas azucaradas, hemos comprado un cuadradito del de "pasion fruit", que nos da el subidon de azúcar necesario para conducir tantos quilómetros al día sin rechistar.




Al salir del pueblo, elegimos la carretera más complicada de todas, en la que en pocos kilómetros (creo que 2) pasamos de la base de la montaña a la cima, donde obviamente las vistas eran insuperables. Quizás el camino no fue el más seguro posible, pero ha sido hermoso. Luego de sacar muchas fotos en el mirador y en los lagos, nos fuimos a dormir a un Camping de estos que pueden salirte muy baratos entre ambos lagos.







Kilómetros recorridos: 215km

Día 9: Lake Wanaka - Haas Pass - Lake Paringa

Como habíamos dicho, a partir de ahora queríamos ir con más calma, eso implica ver más cosas en menos quilómetros, es decir, que aprovechamos la etapa del Haast Pass al máximo detalle.
Nuestra primera parada fue las Blue Pools, y después de una caminata de media hora en un bosque lluvioso, llegamos a las pool. Oh My God! Obviamente, esperábamos que el color sea bonito para que este en la lista de los 12 lugares de ensueño de Nueva Zelanda, pero no esperábamos ese color. A pesar de ser invierno, nos daban unas ganas locas de ponernos a nadar en tanta claridad, si hasta se veía todo lo que había en el suelo!



Nuestra segunda parada fue:  Fantail Creek Falls. Son unas cascaditas muy monas que están al lado de la carretera.


Luego hicimos una parada rápida en Gates of Haast, que es en donde el rio desciende drásticamente, dejando un paisaje de foto!


La próxima parada fue la cascada de Thunder Creek, en esta la cascada es de unos 30 metros.


Ya por ultimo paramos en el lago Moeraki, donde caminamos los 40 min que nos separaban de la playa con intención de ver algún animalito. Es zona donde tanto los lobos marinos o los pingüinos se pueden ver fácilmente. Nos acomodamos en una roca a esperar a ver si veíamos movimiento, cuando por primera vez en nuestro viaje nos atacaron bichitos voladores, y nosotros con el repelente en el coche sin usarlo. Duramos menos de lo que canta un gallo en la playa y volvimos a recorrer el bosque en dirección al coche.


La última parada del día fue el criadero de salmón. Veníamos con unas ganas locas de huevas de salmón, pero nos conformamos con comprar salmón ahumado embasado del día anterior para cenar, riquísimo.


Kilómetros recorridos: 170km

Día 10: Lake Paringa-Hokitika

Este día fue unos de esos que se pueden omitir completamente, lamentablemente todas las cosas que teníamos planeadas no han salido por A o por B. En casi todos los casos por el tiempo. Ha sido el primer día del viaje que nos ha llovido de comienzo a fin.
Después de dormir muy mal por culpa de la lluvia, quisimos hacer la ruta del Fox Glaciar, pero desgraciadamente el camino estaba cerrado. Pensamos que en el siguiente glaciar tendríamos mas suerte, pero el tiempo empeoró y no queríamos mojarnos.



Otra caminata que no pudimos hacer fue la del lago Matherson, que se caracteriza por tener unos reflejos alucinantes del Mt Cook. Al leer que el recorrido duraba hora y media y con la que caía, hemos desistido. En el pueblo de Franz Josef Glaciar, preguntamos qué opciones teníamos para un día llovioso como hoy, y lamentablemente las aguas termales del pueblo estaban en reparación, asique eso no pudo ser. Nos ofrecieron una excusión para ver kiwis a un precio desorbitado, así que solo cargamos agua potable, compramos comida e hicimos lo que más nos gusta: Conducir.
Al final hemos hecho noche en un camping a las afueras de Hokitika, y hemos aprovechado la tarde para usar internet y cargar las cámaras en la biblioteca del pueblo.


Kilómetros recorridos: 290km


jueves, 13 de agosto de 2015

Nueva Zelanda: Día 5 y 6

Día 5: Surat Bay-Papatowai (día que menos conducimos)

Por la mañana nos costó mucho ponernos en marcha, es la primera noche que teníamos electricidad, es decir, que cargamos todos los aparatos/compu/camaras, pero además, fue por ende, la primera noche que dormimos con calefacción. Pasamos una noche la mar de calentitos, y al día siguiente no había quien nos sacara de la camper van. Para cuando nos fuimos a poner en marcha, vimos que la marea estaba muy alta, y por eso nos quedamos pelotudeando un poco con el ordenador hasta que la marea bajó un poco. Cuando creímos que el tiempo era bueno, nos fuimos a caminar por la playa en busca de nuestras focas y leones marinos. Tuvimos suerte ya que no hizo mucho viento, lo que hizo que el paseo fuese agradable. En el viaje de ida, pasamos por al lado de unas dunas, donde una foca estaba muy cómodamente tomando el sol. Al pasar por su lado, salió de su escondite y a solo unos pasos se puso a mover, cambiar de posturas y bostezar...vamos toda una modelo. Aun así, nosotros seguimos camino buscando al macho de la manada que no lo pudimos encontrar.




Ya sin querer que se nos vaya todo el día en el mismo lugar, nos pusimos en marcha a nuestro siguiente destino: Jack blowhole, que está bastante cerca. Al llegar, aparcamos, y nos pusimos a caminar (el recorrido es de una hora más o menos) pero Geraldine no llegó al final. Fue la primera vez que algo quiere algo le cuesta, no fue suficiente. El suelo estaba muy embarrado, y muy resbaladizo. Después de patinar un par de veces, puso fin a su recorrido. Menos mal que Helios se animo a completar el recorrido porque sino hasta día de hoy no sabríamos que nos esperaba al final del camino.


Al volver, nos fuimos para la carretera de nuevo y nos pusimos en marcha para nuestro siguiente stop: la cascada de Purakaunui. Quizás por lo inesperado, quizás por su ubicación, pero las cascadas nos gustaron mucho. Para llegar hay que pasear por el bosque unos 10 minutos y bueno las vistas de las cascadas mejor las ven en la foto.


Nuestra última parada del día estaba programada para Cathedral Caves, que son propiedad privada y dependen del dueño que estén abiertas o no. Geraldine tenía mucha esperanza porque como la marea estaba baja... Pero se ve que el dueño hizo muchos beneficios en el verano y en el invierno no le sale a cuenta abrirlas al público, ya que estaban cerradas. Como plan alternativo, nos cruzamos a las cascadas McLean que resultaron ser un buen sustituto. Son las cascadas más altas de la zona y con solo 22 metros de altura imponen a todo aquel que se anime a subir los últimos escalones del paseo (bastantes mojados).




Esa noche la teníamos pensada pasarla en el ultimo Doc (Department of Conservation) Camping de la zona, es decir, que nos tocó volver unos 10 km hasta llegar al pueblo de Papatowai.

Kilómetros recorridos: 80km

Día 6: Papatowai (The Catlins)- Te Arnau

Este era un día con muchos kilómetros por delante, es decir, que nos pusimos pronto en marcha y después de desayunar nos pusimos manos al volante. Aun nos quedaba el último punto de interés de la zona por ver: El bosque fosilizado en Curio Bay. A pesar de que Helios se quedó con la ganas de ver algún fósil de animal en las piedras, cuesta describir lo joven que te sentís al saber que millones de años atrás en ese lugar había un bosque. Además, en esa zona, se pueden ver pingüinos cambiando el pelaje, desgraciadamente nosotros no vimos a ninguno.


Ya que estábamos cerca, nos acercamos al punto más al sur de la isla sur (slope point) y al faro de Waipapa Point. Delante de este faro hubo una tragedia en 1800 y algo, y con marea baja se puede ver el barco que encalló tiempo atrás y en el que murieron 131 personas de 151. En esa zona también se pueden avistar leones marinos y pingüinos, nosotros después de pasear por la playa por un rato no vimos a ningún león marino, pero sí que vimos algunos pingüinitos en las rocas de enfrente nuestro camuflándose entre tanto pájaro.



A partir de ahí, a excepción de alguna parada a sacar fotos, ya lo hicimos del tirón hasta Invercargill. Aprovechamos el pueblo para hacer algunas compras, llenar el tanque del coche y seguir por la ruta escénica hacia el interior. Llegó el momento de poner fin a esta etapa de mar y animalitos.
Llegamos a Te Arnau un lunes, y el restaurante en el que teníamos pensado cenar estaba cerrado, así que modificamos un poco los planes. Nos sacamos fotos en el lago más largo de toda la isla sur, y seguimos camino hacia las Milford Sound, donde mañana haremos la excursión mas deseada de todo el viaje. Pasamos la noche en uno de los Doc Camping en el camino, y como ya viene siendo costumbre, fuimos los únicos en el lugar.




Kilómetros recorridos: 425km

sábado, 8 de agosto de 2015

Nueva Zelanda: Primeros cuatro días

Dia 1: Christchurch - Arthur Pass

El martes 4 pusimos fin a nuestra rutina, nuestra casa y nuestra ciudad. Abandonamos "tranquilamente" nuestra casa, siendo los últimos inquilinos en irnos, ha requerido mas limpieza de lo habitual. Nos fuimos en tren al aeropuerto de Gold Coast. El Vuelo fue muy ameno y sin complicaciones llegando al aeropuerto de Christchurch a la 1 de la mañana. Nos pusimos al dormir en el suelo como muchos otros jóvenes, hasta que a las 3 y media aprox, nos despiertan para decir que, como el embarque ya está abierto, no se puede dormir mas en el suelo, que si queremos seguir durmiendo hay que estar sentados en las incomodas sillas. Geraldine se pone a ojear las revistas y los mapas que coge en el aeropuerto, y Helios ha seguido durmiendo tan tranquilamente en el mobiliario del aeropuerto.
Al final, las horas pasan y nos ponemos en marcha al centro a buscar nuestra campervan. Que frio hace!!!! nos abrigamos como podemos y un bus nos lleva muy eficientemente al centro. Una vez allí, nos toca caminar unos 20 min, pero como íbamos muy cargados se nos hicieron muy largos. Retiramos nuestra van sin problemas, en una empresa muy recomendable (escape rentals) y nos ha tocado la "Happy Diwali". Después de explicarnos todo, nos ponemos en marcha al super a comprar provisiones, y de ahí a ver la ciudad. Nos dio mucha penita la ciudad porque aun no se ha recuperado del terremoto del 2010/11. Uno se pregunta si después de tanto tiempo la ciudad volverá a ser lo de antes, y claro, puede parecer una tontería, pero es una ciudad que ha perdido gran parte de la historia que tenia. Siendo reciente lo del terremoto de Nepal, nos dejó pensativos. Después de no conseguir Internet que nos convenza ni un cargador para el móvil del coche, decidimos hacer el viaje como se hacia antiguamente, con mapa en mano (en lugar de GPS) y sin tecnología. Es decir, que al no poder chequear aplicaciones, nos fiamos de lo que nos contaron nuestros amigos de QuizasVuelva y de los folletos que recolectamos.




Como nos parecía que cada vez era mas difícil salir del pueblo, al final nos fuimos sin ni siquiera ir a los jardines botánicos. Bueno, eso y que no hayamos podido visitar la península que está cerca de la ciudad hace que nos planteemos un viaje futuro.
Al final, nos pusimos en marcha y nos perdimos. No voy a decir que la culpa sea de no tener GPS, sino de que íbamos hablando y se nos pasó un letrero. Al final, cuando conseguimos coger la ruta escénica 73, creímos que no llegaríamos a tiempo a los lagos siendo de día, y hemos modificado la ruta yendo improvisadamente a Arthur Pass (o llamado por Geraldine Artur Mas). La verdad que fue una buena elección, por más que habíamos leído y visto fotos del sitio, la verdad que todo se queda corto para explicar la sensación tan maravillosa que es conducir por esas rutas. Dado a que vinimos en invierno, muchos de los lagos o ríos que conocimos estaban casi sin caudal, pero a su vez las fotos con las montañas nevadas son de película (y bueno no solo lo pensamos nosotros, sino pregúntenle a Peter Jackson).




Finalmente llegamos a nuestro primer "camping" gratis, y lo llamaos "camping" porque esto en Australia lo llaman rest area, es decir, un baño cutre para que puedas pasar la noche. Nuestra sorpresa fue al aparcar dos animalitos muy simpáticos queriéndose colar en nuestra van para robar comida. La verdad que estos animalitos nos han hecho el día inmejorable, y nos ha dado mucha lástima dejarlos allí.





Kilómetros recorridos: 160km

Día 2: Arthur Pass - Lake Pukaki

 Al día siguiente, nos acercamos al pueblo de Arthur Pass, pero obviamente con el frio que hacía no hicimos ninguna caminata, así que hicimos lo que más nos gusta: conducir. Nos ponemos en marcha para los lagos que teníamos planeados para el primer día, y pasamos varios pueblos, entre ellos cabe nombrar Springfield (aunque no vimos nadie de amarillo). También aprovechamos para comprar huevos frescos en una granja, riquísimos. 



De camino al lago, pasamos por el río Rakaia, que tenía un color precioso. A continuación, nos paramos por un pueblo llamado Geraldine, que ya solo por el nombre era de parada obligatoria. Allí compramos productos caseros del pueblo (queso, mermelada y un sucedáneo de pimiento y albaricoque que estaba rico). 


Finalmente llegamos al lago Tekapo, famoso por el color del agua y la iglesia de Good Shepherd, nos hicimos unas cuantas fotos y proseguimos ya que hacía bastante frio y se estaba haciendo oscuro. La noche la pasamos en el siguiente lago, llamado Pukaki, en un camping justo al lado. Estos lagos son conocidos también por ser lugares donde se pueden ver las estrellas de manera espectacular, lástima que no salieron bien las fotos.


Kilómetros recorridos: 363km

Día 3: Lake Pukaki - Mt Cook - Oamaru 

Al levantarnos, pudimos apreciar como el lago cambiaba de color a medida que se iba levantando el sol. Nos pusimos en marcha hacia el Mt Cook. El recorrido va por el lado del lago, es decir, que la vistas son impresionantes. A mitad de camino, el tiempo empezó a cambiar radicalmente y sin darnos cuenta nos adentramos en zona de nieve. Empezó a nevar, al principio poco pero cada vez con más fuerza. Obviamente, esto hizo que tomásemos la decisión de no hacer las caminatas planeadas para el día, y a cambio nos fuimos a un café a tomarnos unos chocolates calientes.



Al terminar, las carreteras ya tenían bastante nieve y, por suerte, encontramos un camión saliendo del pueblo que nos fue de lujo para que nos abriese el paso. Geraldine paso mucho miedo pensando en que le iba a tocar salir a poner las cadenas, pero siguiendo la trazada del camión fue suficiente. Una vez en el lago, ya otra vez con tiempo normal, nos pusimos en marcha hacia la costa este.


Nos desviamos a ver un tercer lago y aprovechamos para hacer un snack, la verdad que no valió mucho la pena. También nos desviamos a ver los Clay Cliff que no sabíamos que estaban en propiedad privada, aun así los pudimos visitar.


De camino a la costa pasamos por una de las zonas donde gravaron Narnia, es un descampado con piedras enormes con forma de elefantes. Paisaje salido de cuento!



Como última parada del día estaba Omaru, que es un pueblo con muchos más servicios que los de los pueblos que venimos viendo, es decir, que cenamos Pizza.
En este pueblo hemos podido ver pingüinos de ojo amarillo, que son los más pequeños del mundo. Además son muy tímidos, así que al llegar al sitio nos tuvimos que esconder un buen rato hasta que salió el primero. Hicimos las fotos que pudimos y cuando nos estábamos por ir, ya que hacía mucho frio, a mitad de camino vimos el segundo, con sus andares tan particulares. A partir de ahí, nos fuimos dirección Hebert donde hay un camping de la cadena Doc que salen muy económicos.



Kilómetros recorridos: 378km

Día 4: Omaru-Surat Bay (The Catlins)

Cómo nos cuesta ponernos en marcha con este frio... además, preparar desayuno en la cocina de camping no es lo más eficiente. En fin, cuando logramos volver a la carretera nos dirigimos a nuestra primera parada del día: Moeraki Boulders, es decir, rocas que parecen huevos gigantescos de dinosaurios en la arena. Estas formaciones rocosas llevan millones de años en la arena y te aconsejan verlas con marea baja. Cuando llegamos nosotros había marea alta, o sea que nos encontramos en un dilema: arriesgar nuestra integridad e ir a sacarnos fotos con las piedras, o no hacer la actividad. Como ya se imaginan, nos lanzamos a la piscina (o en este caso al mar) y fuimos corriendo por la costa. Cada vez que se venía una ola nos subíamos a las piedras del acantilado para no mojarnos. Hasta ahí todo bien, el problema es cuando Geraldine estaba sacándole fotos a Helios parado en encima de una de las rocas, no le dio tiempo a subir a ella antes de que la ola le mojara de rodillas para abajo.... En fin, si alguien quiere algo, algo le cuesta y en este caso para nosotros fue un par de zapatos (los mas "calentitos" que trajimos) mojados por un par de días.



De allí seguimos por la carretera de la costa con vistas impresionantes, y como empieza a ser común aquí, pasamos por diferentes paisajes en poco tiempo. Estaba viendo el sol y el mar cuando Helios anuncia que pasaremos nieve en la carretera. Geraldine piensa que debe ser un error, cuando afirmativamente, el paisaje cambia completamente y estamos en un lugar nevadísimo. Otro cambio de paisaje mas y ya estamos en Dunedin, donde por falta de tiempo no pudimos ver la calle mas empinada del mundo. Como era sábado nos acercamos al mercado de granjeros en la estación de tren, y como ya estaban cerrando no vimos nada que quisiéramos comprar. Nos ponemos a pasar por el pueblo y fuimos a información de turismo a que nos dieran mapas un poco más detallados de la zona.


Nos comimos un fish and chips y nos adentramos en la península de Otago, característica por toda la cantidad de vida salvaje que vive en la zona. Desafortunadamente la mayoría solo te dejan verla con tours "para que tu no dañes el ecosistema" y ellos se lleven dinero. Nosotros decidimos ir a un castillo que solo está a mitad de camino de la península, y las visas por la carretera al lado del mar eran de película. Terminé de decirle a Helios "solo aunque sea por estas vistas valió la pena" que se nos vino una nube de nieve encima y en pocos segundos no solo dejamos de tener vistas sino que además estamos metidos en medio de una tormenta de nieve. Dimos media vuelta y, como siempre, otro cambio de tiempo, ya estábamos con el mar de nuevo a nuestro costado y con buen tiempo, camino al sur.
La próxima parada era Nugget Point, que es un faro muy antiguo con formaciones rocosas enfrente de él. Al llegar, nos bajamos de la furgo y que friooooo, nos abrigamos todo lo bien que pudimos y nos pusimos en marcha los 20 min de camino que nos separan del parking hasta el faro. A los pocos minutos se nos puso a granizar, pero no nos dimos por vencidos y seguimos el camino. Al llegar al faro, ya se fue el granizo y solo quedó mucho viento. Por suerte, muchas zonas están resguardadas. Apreciamos los nuggets enfrente del faro y nos volvemos a la Van que ya se estaba haciendo de noche y nos quedaba aun encontrar un camping. De camino al camping decidimos pasar por Cannibal Bay, una bahía donde supuestamente se podían ver leones marinos, pero ya estaba oscureciendo y no tuvimos suerte. Finalmente, llegamos al camping de Surat Bay donde pasamos la noche.





Kilómetros recorridos: 319km